Actualidad

07/03/2017

El voluntariado, pieza clave de la caminata

El voluntariado es una de las piezas clave de la Magic Line. Personas que previamente han señalizado el camino, han preparado las bolsas con el material para los equipos, y que el día de la caminata te orientan con una sonrisa, te sellan el pasacolinas, o te ofrecen avituallamiento.

La Magic Line moviliza cada año más de medio millar de voluntarios, de los cuales casi la mitad provienen de centros educativos, que participan como parte de los proyectos de aprendizaje servicio que realizan los alumnos de los centros de secundaria.

Este año, más de 200 jóvenes de los institutos Turó de Roquetes, Ferran Tallada, Les Corts, Jaume Balmes, Emperador Carles, y de las escuelas Virolai, la Merced, FEDAC-Horta, Garbí de Esplugues, Isabel de Villena, Anna Ravell y Ramon Fuster han participado como voluntarios en diferentes tramos del recorrido.

Estas escuelas e institutos participan también creando equipos para caminar y así, en el previo, todos los alumnos colaboran para lograr el reto económico que se han puesto como centro. Desayunos y meriendas solidarios, conciertos, venta de productos, diseño de chapas y camisetas etc. contribuyen a sensibilizar al resto de la comunidad educativa y conseguir fondos.

Además, la Magic Line es una buena oportunidad para sensibilizar a los jóvenes sobre las realidades de los colectivos en situación vulnerable. A través de su participación en el programa Escuela amiga de la Obra Social San Juan de Dios, los alumnos reciben charlas previas sobre alguno de los colectivos en riesgo de exclusión con los cuales, y para los que, se hace la Magic Line.



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